miércoles, marzo 18, 2009

YA HUELE.


El tiempo parece detenerse. El gusanillo empieza a moverse en el estómago. El sol ya se asoma a diario para ver como nos estamos preparando. Por las calles de Sevilla ya huele.

Y también huele por la calle Victoria y por la Plaza del Ayuntamiento y por la Plazoleta del Convento.

Es aqui, en esa plazoleta, donde los Viernes noche el transito de parihuelas desnudas nos llama a vivir un año mas lo que ya sabemos. Y de memoria además.

¡Cuantas emociones nos queda por sentir!
Y no lo puedo evitar, os llamo a la Gloria como lo hizo aquel pregonero allá por el 2001.
Y marcharemos a la Gloria, por un camino de cera. Y volveremos a ser niños asombrados ante la Majestad de un Dios que ha bajado a vernos otra vez, al igual que en aquellos años llenos de aroma de vida recién estrenada, mucho antes de ese día en que parten de verdad los barcos de juguete.Os llamo a la Gloria, a la Gloria, sevillanos, a la Gloria de una semana que cuenta el tiempo al revés.
A la Gloria, sevillanos, a la Gloria
Con un sol entre las manos y a lomos de un borriquillo por el Domingo de RamosViene Dios hecho un chiquillo
A la Gloria, sevillanos. Que salen y entran dos veces los suspiros que se elevan cuando se vence y florece la piedra de San Esteban
A la Gloria, a la Gloria. Suspiros de mi Sevilla. Dad forma a esa canastilla del Arenal hasta el cielo. Dos ladrones y un Mesías lleva mi Carretería entre azul de terciopelo.
A la Gloria, sevillanos. Que Caifás se da de bruces con su barrio, y con las luces de San Gonzalo y su alarde viene Jesús jadeante, que se ha llevado toda la tarde con la izquierda por delante.
A la Gloria, a la Gloria, Sevillanos. A la altura de Rocio detenida por la voz del capataz en desafío. De Rocío hasta la voz no habrá medida. De la voz hasta Rocío solo hay Rocío.
A la Gloria, sevillanos. Que un simple beso le nombra y un Prendimiento se encarta cuando a Jesús le da sombra un olivo en San Andrés, a la vera, en Santa Marta, larga sombra da un ciprés.
A la Gloria, sevillanos. Que va la Gloria rendida. Que va Dios ¿no lo estáis viendo? en una sola caída, y está tres veces cayendo.
A la Gloria, sevillanos. Si se ha caído a tus pies tres veces, y se arrodilla ¡coge sus brazos, Sevilla!Y levántalo otras tres.
A la Gloria, sevillanos. No será Semana Santa si va ese Dios andaluz bajo el peso de la cruz y tu amor no lo levanta.
A la Gloria, sevillanos ¡que no sé como no lloro! Al verte cruzar a oscuras tu calle de la amargura Señor de San Isidoro.
A la Gloria de cien hombres altaneros, la Centuria deja un barrio conmovido y enhebrando un laberinto de senderos resucita una Sentencia del olvido y desparrama estelas de luceros.
A la Gloria, pues, Sevilla, a la Gloria. A la lágrima sin fin ni escapatoria. A la fe que cada vértigo proclama mientras Dios va derramandose en el día, y la tarde en jilgueros se derrama.
A la Gloria hecha toda cofradía.
A la Gloria, a la Gloria. Y a María!!!!!!!!
Carlos Herrera Crusset.
¿Que quieren? hoy me he levantado así de rancio. Saludos

4 comentarios:

Ramon Portillo dijo...

Venga rancio, que a quien más y quien menos a todos nos gusta mucho la semana santa ;-)

Saludos José Antonio y ¡Felicidades por partida doble!

Anónimo dijo...
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Jose Antonio Reina Pozo dijo...

Diselo tu que seguro que te hace más caso.
Que valiente es uno detrás de un Anónimo. ¿Por qué me dices chorizo?

Jose Antonio Reina Pozo dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.